Artista: PEDRO NÚÑEZ (Chile)
Exposición: "Eadem mutato resurgo" (Aunque transformado aparezco de nuevo igual).
Técnica: dibujos, grafito sobre papel meirat y plegaduras
Fecha: desde el 10 de diciembre de 2009, hasta el 29 enero de 2010.

Dibujar es una cosa íntima.
Por primera vez, Pedro Núñez nos descubre sus dibujos, que a pesar de ocupar un lugar importante dentro de su proceso de trabajo, es ahora cuando considera momento de mostrarlos.

Estos dibujos nos revelan o dan pistas sobre su concepción de la geometría, eje de su obra, como hemos podido ver en sus trabajos de plegaduras y obra gráfica. Nada más revelador para conocer su visión, que sus propias palabras -"La geometría que conozco me la enseñó un fragmento cuadrado de papel"-.
Las series de dibujos son ligeras variaciones  como desarroos de una idea con multiples soluciones que parecen, que al terminar, comienzan de nuevo. De ahí el título de la exposición "Eadem mutato resurgo" (Aunque transformado aparezco de nuevo igual).

El título se unen al dibujo como líneas de versos, pero también a mutado, se han transformado formando
 dos series 15 dibujos dotados con título y otros 15  no-dibujos que sólo son títulos; aunque también podríamos
 nombrar otra más, la no nombrada, los sin título.

Dibujos nominalistas, por Susana Blas. Leer texto

Listado de dibujos y  no-dibujos descargar







>Dibujo de la serie: Llamas llamas, pero no responde





>Detalle de la serie: Y el tejido se rompió ( tributo  Mario Merlino)

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>Diptico: De silencio y de tiempo


>Dibujo de la serie: Pero si aún estamos en esto


>Dibujo de la serie: Pero si aún estamos en esto


>Díptico: Recuerdo que era marzo

^ Edición de 20 ejemplares, limitada, numerada y firmada

Artista: PEDRO NÚÑEZ (Chile, 1958)

Exposición: "Eadem mutato resurgo" (Aunque transformado aparezco de nuevo igual)
Título: “Juego de manos”
Fecha: 30 enero 2010
Medidas Plegado: 13,5 x 13,5 cm
Políptico de 12 hojas sueltas
Impresión en blanco y negro, portada con sello del artista
Presentación: funda de papel
Galería Columpio

Texto añadido por el artista:
Juego de manos
Políptico de 12 piezas para componer
Infinidad de dibujos jugando a la combinación de sus simetrías.
Opción oracular
Use las piezas como cartas de un oráculo, manéjelas boca abajo sobre una mesa blanca combinándolas libremente, vuélquelas e intérprete el resultado de acuerdo a su propia intuición. 




Dibujos nominalistas
Por Susana Blas

Kant llamó a la mano el segundo cerebro. Cuando Pedro me dijo que presentaba por primera vez sus dibujos traté por un instante de imaginarlos. Enseguida desistí. Sé bien que en toda su práctica, y a pesar de su reconocida elocuencia, cuenta más la mano que el cerebro, aunque la suya sea una mano avanzada.

La mano despliega una dimensión fecunda y sutil, independiente, tanto en sus piezas de origami como en sus grabados, en sus acciones, y en las lecturas del I Ching que realiza sobre el damero. Es una mano que contiene una dimensión instrumental que estimula motores mentales y emocionales.

En los dibujos de Pedro, hay claridad y verdad material. “La geometría que conozco me la enseñó un fragmento cuadrado de papel”- nos dice. Y también: “Los poliedros microscópicos son más numerosos y están sujetos a más cambios que los que podemos ver.”- Es decir: la geometría de los dameros a veces no se ve con el ojo, sólo la siente la mano y el material.

El grafito roza el papel y crea líneas rehuyendo imaginar nada o hacer metáforas de nada. Sus referentes están en la propia celulosa del soporte y en la mina del lápiz. Al igual que los haikus rehuyen reflexiones o valoraciones, sus dibujos desisten de comentar porque son trozos de materia desgajada, poesía en papel, grafito en el aire mismo, y si cabe: cambio de estación y meteorologías. Saltan al vacío, austeros, emotivos, y sin sentido se presentan en bruto ante los sentidos del espectador: piel, vista, olfato, gusto, oído. (“Oído”, sí, que el ruido del papel es crucial al doblar o manipular sus obras)
 
 “La geometría que me interesa es invisible, la de las líneas aleatorias que podemos trazar sobre el cielo cuando miramos las estrellas, y nos hacemos las preguntas de siempre” – una frase que enseguida nos evoca a todos los que hemos seguido sus ya míticos talleres de Origami su inteligente ronroneo de sílabas, de estrofas, de citas, de versos y glosas, mientras nos enseñaba a doblar el papel. Esta literatura, siempre trasversal, no empaña ni mancha ni enriquece los dibujos, que son carne de papel mismo.

En esta ocasión los dibujos que se presentan son de dos tipos aunque todos se basen en la línea y se conformen por uno o cuatro formas de papel. Estos últimos forman módulos que rotan, pequeñas esculturas cinéticas que superan el plano. Sabiendo de ese caos matérico informe del que formamos parte, Pedro se inventa reglas como si esa realidad domable fuera el universo acotado por un oráculo, o un azar invocado, para sorprenderse con resultados no buscados. El artista inventa  normas para delinear… y se pone al servicio de esas leyes. Los resultados son hermosos  y abiertos.

No pensemos que esta exposición nos desnuda al Pedro más íntimo, entendido el dibujo como diario o autorretrato. Me temo que al final sus pedazos de papel ganan la partida y el recorrido se ordena a su manera, tal y como empezó. Estrategias en bucle aparecen y desaparecen como un magma sin cabeza ni cola: "Eadem mutato resurgo" (Aunque transformado aparezco de nuevo igual).

“Lo que ves no es lo que hay” reza uno de los títulos de sus dibujos. Títulos sabios que como ramilletes de haikus son tan recios como sus piezas: “Recuerdo que era marzo.”, “Hace tiempo estuve aquí, pero esto es sólo memoria”, “Llamas y llamas, pero no responden”. Sin comentarios.
 
Más importante tal vez sea aquello que se intentó y se abortó, lo que yo llamaría sus no-dibujos, los que Pedro me confiesa que quedaron en ensayo, en prueba, en fracasos de esa maquinaria chiflada que él mismo diseñó. Otra vez la mano.

En el tintero, repito, quedaron los  no-dibujos, una serie que renuncia a ejecutar y que sin embargo nombra “porque el hecho de nombrarlas ya da suficiente entidad”. Espléndidos no-títulos: “El dinero de hoy me lo gasté ayer”, “Habíamos pensado pasar de largo”, “Hay una relación entre esas líneas tuyas y estas líneas mías”, “Los intermediarios pueden llegar a complicarlo todo”.

Releyendo este texto, después de muchos avatares escribiéndolo, diría que los dibujos de Pedro Núñez son dibujos nominalistas, dibujos que renuncian a lo universal y son ellos mismos más allá de Pedro Núñez, más allá de cualquier planteamiento abstracto. Ningún concepto puede sustituir la santa experiencia de  manipulación y rotación de su papel y su grafito.

“No hay señales sobre el damero, pero hay madera para rato” – que dice Pedro.

CV
Susana Blas Brunel (Madrid, 1969) es historiadora del arte contemporáneo, especializada en creación audiovisual. Actualmente es redactora del espacio de televisión Metrópolis (TVE2). Escribe en distintas publicaciones sobre vídeo y creación actual, y ha impartido gran número de talleres y conferencias sobre esta materia. Es comisaria independiente. Desde febrero de 2004 comisaría habitualmente la programación estable de videoarte de La Casa Encendida (Videomix).